Barreras para la comunicación

Thomas Gilovich (1991) indica que la mala percepción y la mala interpretación de datos aleatorios, la mala interpretación de datos incompletos y no representativos, la evaluación sesgada de datos ambiguos e inconsistentes, ver lo que se deseaba ver, creer lo que se nos dice e imaginar el acuerdo de los demás, son medios de enterarnos de lo que no es cierto.



Los obstáculos físicos habituales para la buena comunicación incluyen sordera, ambiente ruidoso, dificultades del habla, visión deficiente y escasa capacidad cognitiva. Los obstáculos emocionales consisten en agresividad, miedo, prejuicios y amenazas. El razonamiento defectuoso y la mala expresión de los mensajes constituyen importantes obstáculos para la comunicación. 

Es habitual la falta de claridad y precisión originada por vocabulario inadecuado, mala elección de las palabras, lugares comunes, jerga, deficiente estructura de las frases, mala organización de las ideas y falta de coherencia. Hablar con demasiada rapidez o lentitud, balbucear las palabras y no destacar los puntos importantes conduce a la transmisión defectuosa de las ideas. La discusión, la acusación, las interrupciones, llamar por el nombre (si no es adecuado) y las amenazas, crean barreras psicológicas; y las creencias, los valores, los prejuicios, los celos y los miedos pueden crear barreras personales.

La comunicación se complica cuando el emisor utiliza palabras con las que no está familiarizado el receptor, cuando no se comunica al nivel del receptor o se envía un mensaje demasiado largo y complicado. Si los emisores carecen de información suficiente o si omiten la información conocida, transmitirán un mensaje distorsionado o filtrado. El filtrado, tanto intencionado como casual, conlleva una elección sesgada de lo que se comunica.

Las personas utilizan inconscientemente la percepción selectiva para oír lo que desean oír de acuerdo con sus prejuicios. Los valores, las actitudes y las asunciones afectan a la percepción del mensaje. Establecer un juicio de valor sobre el contenido del mensaje, basado en la opinión que se tiene del emisor o en el significado esperado del mensaje, hace que el receptor oiga lo que desea oír. 

Diferencias entre sexos: Tannen (2001) indica que las mujeres hablan mucho de sus problemas, mientras que los hombres desean solucionarlos o los toman a broma. Las mujeres se relacionan, mientras que los hombres informan. Las mujeres tienden a ser más habladoras que los hombres, inician el turno con una conversación, interrumpen con mayor frecuencia con otros comentarios, preguntan más, mantienen la conversación viva y usan un vocabulario más amplio.

Se han identificado cuatro estilos de comunicación verbal entre los sexos (DeYoung, 2003): 

1. Estilo directo frente a indirecto. Los hombres se caracterizan como relativamente directos, francos, claros y honestos, y las mujeres se caracterizan como relativamente indirectas, ambiguas, diplomáticas y con tendencia a salvar las apariencias. 

2. Estilo sucinto frente a elaborado. Los hombres se caracterizan como sucintos, con tendencia a usar frases elípticas («frases de película»), mientras que las mujeres son más elaboradas y usan metáforas, símiles y expresiones floridas. 

3. Estilo personal frente a contextual. Los hombres usan el estilo contextual centrado en el rol, y las mujeres usan el estilo personal que destaca la igualdad. 

4. Estilo instrumental o técnico frente al afectivo. Los hombres utilizan el estilo instrumental con referencia a la calidad, y las mujeres emplean el estilo afectivo enfocado en las emociones de las personas



Diferencias culturales: La comunicación transcultural se produce cuando alguien de una cultura entiende correctamente un mensaje enviado por alguien de otra cultura. La mala comunicación entre culturas aparece cuando alguien de la segunda cultura interpreta erróneamente el mensaje del emisor. No existen dos personas con exactamente el mismo fondo cultural, por lo que toda comunicación tiene algo de intercultural. Cuanto mayores son las diferencias culturales, más grandes son las dificultades para la comunicación y mayor la probabilidad de que el mensaje enviado no sea igual que el mensaje recibido. Conforme se comparten actitudes, comportamientos y valores, las personas cambian y el proceso cultural continúa

«Existen cientos de lenguas en el mundo, pero una sonrisa se entiende en todas ellas». Anónimo



Faan, M. A. T. P. R. (2009, 29 octubre). Cap 1. Comunicaciones. En Guía de gestión y dirección de enfermería (pp. 3-31) (8.a ed.). Elsevier. 

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